Con gratitud profunda, celebramos el camino recorrido por este grupo de trece jóvenes egresados del San Juan Bautista que, después de un tiempo de búsqueda, formación y acompañamiento, han recibido el sacramento de la Confirmación.
No ha sido un requisito que cumplir, ni una ceremonia más dentro de la vida del colegio; ha sido, un encuentro, sobre todo, una experiencia humana y espiritual en la que cada uno ha podido descubrir que Dios sigue acercándose a la vida concreta de las personas. Un encuentro con Jesús, que no impone cargas, sino que invita a vivir con más verdad, más compasión y más esperanza.
Estos jóvenes también confirman el deseo de construir una comunidad más humana, más fraterna y más parecida al sueño de Jesús. En medio de un mundo tantas veces marcado por la prisa, la indiferencia o el individualismo, ellos se animan a decir que vale la pena vivir desde la solidaridad, el cuidado del otro y la esperanza.
Que el Espíritu Santo recibido siga despertando en cada uno la alegría de vivir, la sensibilidad hacia quienes sufren y la valentía de ser testigos sencillos del Evangelio en medio de la vida diaria.






















