





















































Compartimos la inmensa alegría que vivimos al acompañar a los estudiantes de 4° EBI en un momento fundamental de su camino espiritual.
El pasado miércoles 17 de junio, nuestros alumnos dieron un paso muy importante en su proceso de fe. Lo hicieron rodeados del cariño de sus familias, catequistas, padrinos, madrinas y amistades. Agradecemos profundamente su confianza, el compromiso constante y la felicidad compartida.
Vivir y celebrar la fe en comunidad nos fortalece. Nos permite reafirmar nuestra identidad más profunda: la de ser una verdadera escuela de humanidad. Buscamos formar personas verdaderamente eutópicas, abiertas a la trascendencia, que vivan y celebren inspiradas en los valores del Evangelio.