Pascua 2026
“Entonces entró también el otro discípulo,
el que había llegado primero al sepulcro;
vio y creyó” Jn 20, 8.
El acontecimiento de la resurrección de Jesús no es un episodio histórico relegado a un pasado remoto, como tantos otros que estudiamos en los libros de historia. Lo comprendemos como un acontecimiento que actualizamos como memoria viva. La Iglesia nos enseña a hacer presente la Resurrección cada año en el domingo de Pascua y cada día en la celebración eucarística. En estas celebraciones se cumple plenamente la promesa del Señor resucitado: “Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos” (Mt 28,20). Por eso, el misterio pascual es el eje de la vida cristiana, el centro sobre el que todo lo demás encuentra su sentido.





